Aunque es más bien mi clon... Un koala, un fonendo, tonos violáceos de fondo... Si no fuera por el gorrito, que ni me gustan apenas los sombreros ni me gusta la cerveza..
Cuando quiero algo, me pongo cabezota hasta que lo consigo. Claro, que si lo consigo, ha merecido la pena ese esfuerzo. Si deseara con tantas ganas aprobar las oposiciones como ir al concierto de Nek, seguro que habría quedado la primera...
Busqué un compañero para que me cubriese esta tarde-noche, reservé hotel, hice maletas, y allí que me planté. Sabía que no sería el concierto de mi vida, porque a mí lo que me gusta es escucharlo en italiano (iba a hacer un poco el ridículo no sabiendo ni una letra, porque nunca las escucho en español), pero sólo el hecho de verle cantar allí en directo me habría merecido la pena.
Paseando por la ciudad llegamos al escenario casualmente cuando estaban ensayando. A lo lejos pensé que era sólo la banda, pero a medida que nos acercábamos pude ver que también estaba él. Corre que te corre, busca la cámara, no, leches, que se va, ¡no te vayas!, "¡non te ne andare ancora!", pero él saluda con un "bueno, chicos, dentro de un rato nos vemos", y coge el camino hacia el backstage. Y a mí, que entre tanta carrera y tanto nervio, no me da tiempo a sacar la cámara cuando lo tengo a menos de diez metros de mí...
Pero llegados a este punto yo no me iba a rendir tan fácilmente, no... Seguí sus pasos hacia el backstage con la mirada, y con algo más que la mirada, porque vaya carrerita, hasta que llegó a una valla recubierta con una lona y no lo pude ver más. Rodeé la valla para buscar un hueco por donde verle, una zona más en alto que me facilitase la vista, y al fin di con el lugar desde el que al menos pude verle a lo lejos.
Estaba bajando las escaleras, y lo llamamos. Yo no veía casi nada. Mi chico, que me saca una cabeza, no le perdía de vista y lo llamó: "Filippo, un attimo!" Él hizo un gesto como de "espera" mientras hablaba con otras personas, y poco después se encaminó hacia la zona de la valla donde estábamos (todo ésto retransmitido, porque yo seguía sin ver nada desde que bajó del escenario) En ese momento, mi reportero particular de la jugada me dijo "corre, corre, que me ha visto y viene a por tí". Y corrí hacia allí.
No me lo podía creer mientras me acercaba, menos aun cuando le ví aparecer. Abrió la valla, le pedí por favor si podía hacerse una foto (supongo que el saber italiano ayuda a empatizar), se agarró a mi cintura bien estrechito (insisto, he dicho "se agarró a mi cintura", y no "me agarré a su cintura"), yo aproveché el momento para sentirlo un poco más cerquita, dejé de babear para la foto (de sonreír era imposible), y de lo que no pude dejar fue de temblar durante no sé cuánto tiempo... En cuanto nos hicieron la foto se volvió a meter para dentro. No me lo podía creer!! Había salido sólo para hacerse la foto conmigo, y lo había tenido tanto cuan cerquita me hubiese permitido el que nos hacía la foto (que por mí, algún acercamiento más no me hubiese importado)
Uno de mis mayores sueños hecho realidad. Lo era sólo poder ir al concierto, cuanto menos la exclusiva de tenerle cerquitísima y sólo para mí en esos momentos, que salió para hacerse la foto sólo conmigo!
Después de ésto, señores, qué me queda por pedir...
Me ha salido mi primera cana. Lo descubre mi pareja justo en la boda de mi ex. Aunque esta boda fuese muchísimo más una alegría que un disgusto. El disgusto hubiese sido que siguiésemos juntos. Pero es que los 30 no perdonan, y menos aun con la de disgustos que me han traído desde que los cumplí.
He cogido casi todos los medios disponibles para llegar a Francia: coche, avión, autobús, tren... Es lo que tiene viajar de pobres.
He estado por primera vez en un hotel de cinco estrellas, en la playita. Es lo que tiene encontrar ofertas, porque seguían siendo las mismas vacaciones de pobre que las de antes. Así que deduzco que además de la primera,será también la última vez en mi vida.
He pagado más por el sobrepeso de mi maleta que por el billete de avión de dos personas. Y eso que sólo me pasé 4'5kg. (cabrones de Ryanair, que tienen el límite en 15kg!!) Si me llegan a cobrar por el sobrepeso que cogí comiendo en la playa, seguro no me dejan montar en el avión. Y si no me llega a avisar un amigo, que lo vivió en propias carnes tal atraco, también me cobran 40€ por no facturar online. Vamos, que he descubierto de dónde sacan lo que directamente no ganan las compañías aéreas de Low-Cost.
He comido mucho y bien, y también mucho y mal. He echado de menos verduritas y fruta, quién me lo iba a decir. Y no sé cómo me las he arreglado, que no he probado la cocina francesa! (bueno, los deliciosos crepes de Nutella de Nimes lo compensaron todo...)
He dado con una nueva ecuación: 2 meses sin gimnasio + 2 semanas de vacaciones + comer como una bestia + alimentación desequilibrada + estar tumbada sin hacer ni el huevo = Operación antibikini (con el trabajito que costó la operación inversa, y lo pronto que se van los resultados...)
He estado tirada más de hora y media en el aeropuerto de Reus esperando mi autobús hacia Barcelona Sants después de que se llenase el primero, esperase estoicamente bajo un sol de justicia la cola para el segundo, y se me colasen la gente que estaban en la sombra para llenar de nuevo el segundo autobús. Nos dijeron que mandarían otro. Y llegó un microbús preguntando por nosotros. No nos cobró a ninguno (algunos habían comprado el ticket en los autobuses en los que se quedaron sin plaza, y otros, como nosotros, viajamos de balde). Eah, pa compensar mínimamente los 60 euracos del sobrepeso de la maleta.
Nada más llegar a la estación de Montpellier me pide el primer cani francés que me cruzo dinero. Y no le bastó con mi "Je ne comprends pas" a la española, que me lo pidió también en inglés. Pero no supe cómo se dice "no tengo" (me lo ha robado Ryanair)
He repasado media vida, literalmente media, junto a mi mejor amigo sobre las aventuras que hemos vivido en nuestro grupo desde que nos conocimos, con palabras y con fotos, recordando y volviendo a reír.
He hecho de enfermera particular de este amigo y su dolor de muelas. Ha pasado de incrédulo de las medicinas naturales a agnóstico, puesto que vio que la digitopuntura no daba mal resultado (mejor aun que el paracetamol que estaba tomando a falta de otra cosa)
Hicimos una pequeña excursión al Gouffre de l'Oeil Doux à la montagne de la Clape, una espectacular sima junto a un macizo rocoso de altura considerable. Estábamos avisados de que el lugar era peligroso para el baño, que ahí había desaparecido gente, pero no imaginé que también lo fuera tanto subir como acabamos nosotros subiendo sin darnos cuenta (queríamos verlo desde abajo, pero nos equivocamos de camino) Desde allí arriba, a un metro del borde de una caída sin posibilidad de salvarse, y sin vallas para evitarlo, he sentido la mayor sensación de vértigo de mi vida, acompañada de saber que un mal paso, un resbalón, podría acabar con la vida de cualquiera de nosotros. En ese lugar vivimos un rescate en directo. Escuchamos sirenas de bomberos, y pudimos divisar entre las rocas de abajo a alguien que estaba siendo asistido. Ahí sentí más miedo aun sabiendo lo que nos podría haber pasado. Cuando nos marchamos nos cruzamos con alguien que acompañaba a esa persona, y nos dijo que estaba bien (a pesar de que a mi parecer todo indicase lo contrario), por si otros acompañantes que nos encontrásemos por el camino preguntaban por él. Cuando cogíamos el coche de vuelta, nos sobrevolaron dos helicópteros en dirección al lugar del accidente. No supimos más. Me hubiese gustado saber que realmente no había sido nada grave, que cayó de una altura mínima y podrá recuperarse sin problemas. Imagen ampliada del círculo rojo (rescate), todo lo que dio de sí el zoom. A la altura que estábamos, no se tendrían ni que haber molestado los servicios de emergencia de haber sido alguno de nosotros (de hecho me pregunté si mi seguro cubría la repatriación...)
He viajado en tren el mismo día a dos ciudades diferentes: Avignon y Nimes. Y casi me quedo en tierra en la última cuando no encontraba manera de comprar el billete. Las taquillas cerraron a las ocho de la tarde, y los vigilantes nos mandaban comprar los billetes en unas máquinas que sólo aceptaban una tarjeta francesa. Había una que también aceptaba monedas, pero aunque hubiese tenido 16€ sueltos, puesto que no aceptaba billetes, ese día no funcionaba. Así que me indicaron que hablásemos con el revisor. Una vez en el tren, nerviosos porque no sabíamos qué podría pasar, buscamos al revisor, que por suerte hablaba español y le explicamos lo sucedido. Nos quiso tranquilizar, nos dijo que no nos preocupásemos, que nos sentásemos, y se marchó. Pensé que volvería para cobrarnos él el billete, pero no volvió. Llegamos a nuestra parada y el viaje, sin querer, otra vez como en Reus, nos volvió a salir gratis (ya nos quedaba menos para amortizar los 60€ de más de Ryanair...)
He pagado 48€ de tren, ida y vuelta por persona, para pasar una mañana, cinco horas, en la preciosa ciudad de Carcassonne. Menudos precios se gastan en el transporte estos franceses (ya no recuperamos ni de coña lo de Ryanair...)
He conocido en Francia a un legionario español, miembro de los Ultra Sur, cabeza rapada y tatuaje de una calavera con las siglas U.S. en el brazo, descenciente de una familia franquista, y he sabido, me han contado, que ha matado en Afganistán. Lo que no he podido entender es qué ha podido ver en él su novia, una guapa francesita de 19 años de lo más dulce y encantadora, no me pegaban ni con cola. Ya sé, la típica respuesta, me lo estoy viendo venir... El sexo no lo es todo, ¿no? Aunque con 19 años puede que esté cerca del todo... Yo de todas formas sigo preguntándome qué habrá visto en él que pudiera enamorarla a ella...
He vivido la fiesta de la música, una de las pocas noches, por casi no decir la única, en la que los franceses se echan a la calle, llenan todo de un ambiente increíble y se quedan despiertos hasta la madrugada. Por unos momentos he llegado a pensar que estaba en España...
Di de casualidad en unos grandes almacenes con la presentación del nuevo disco de Superbus, un grupo que debe ser bien famoso allí. Se estaban publicitando a través de un miniconcierto/firma de discos... Sonaban bien. ¡Y gratis!
Me han echado de una iglesia en Narbona por llevar falda por encima de la rodilla. El único día que me la puse, tiene narices. Sentí impotencia al no poder explicarme, diciendo que a pesar de la falda yo respetaba mucho más que esos a los que les suena el móvil dentro o hablan a voces...
En el avión de vuelta un azafato nos ha querido vender la moto de que había una famosa en el vuelo, y al final resultó ser una estrategia de venta de unos "rasca y gana" (sí, la famosa era la tarjetita esa). Hasta le compuso una canción con la melodía de "Una rosa y una flor" para conseguir más ventas. Eso sí, tuvo el efecto deseado, y entre aplausos el rasca y gana se vendió mucho más que a la ida, cuando se anunció con aquella monótona voz (aun me cuesta creer que se pusiese a cantar por la megafonía...)
"...y yo como siempre quizás llegué tarde. Seguiré cerrando bares y recuerdos. No aprenderé nunca a retirarme a tiempo. Dormiré en la calle, besaré otros fuegos..."
Ismael Serrano
He recordado una historia de amores suspendidos en el aire y en el tiempo que quizás cuente en otro momento...
Sevilla es el único sitio donde hay terrazas en los bares hasta en invierno, y la gente se atreve a sentarse a tomar un café o unas cañas sin nada más que el abrigo para entrar en calor. Bueno, hay quien prefiere entrar en calor con el vino, y yo me apunto volentieri a esa opción...
Esta semana se ha notado el frío, pero aun con ola de clima polar, allí parece que el frío es de juguete. A los sevillanos parece que se les cala hasta en los huesos, pero a mí ya me han curtido la piel otras ciudades, otras nevadas que en Sevilla no recuerdan desde hace más de medio siglo.
Aun así, la gente disfruta en las terrazas. Y es que, a pesar del tiempo, el ambiente invita.
La Plaza Nueva se está poniendo ya el vestido de Navidad. En cuanto terminen de poner las luces va a estar preciosa. Este año "alguien" se quedará pensativo contemplándolo. La estatua de Rodin tiene un sitio privilegiado para hacerlo, delante del ayuntamiento, en alto, con la ciudad contemplándolo, y él contemplando la ciudad. Me gustaría saber qué es lo que se le pasa por la mente... Me gustaría saber qué contemplan esos ojos que le hacen pensar así...
Debió verme sentada en un banco, saboreando la ciudad y mi tranquilidad, mientras probaba a conectarme fugazmente a otro tipo de mundo a través de la tecnología. Debió verme hacer fotos, hacerle fotos, y verme sonreír. Se me nota en la cara que me gusta mi ciudad, y cuánto la disfruto caminando por ella. Aunque algunos hubiesen jurado, cámara en mano, que yo era otra forastera más. Sólo me faltó un poco más de tiempo, me sobró algo de prisas y compromisos (autoimpuestos y siempre deliciosos), para haber paseado por ella como me hubiese gustado.
Y si no hubiese llevado esas prisas, me hubiese detenido a ver la sonrisa en los ojos de la gente que pasea su frío y su curiosidad ante la vista de dos pensativas personas, una de carne y hueso, y otra de metal
Esta imagen me recordó a Miss Calamar. Niña, ésta va con dedicatoria: tu ciudad y tus bicis. Y una rubia a la que deben querer mucho para hacerlo saber así de grande en plena Plaza Nueva...
PS: Este post debió haber visto la luz hace ya unos cuantos días, pero como iba a caducar lo saco así, tal cual, como estaba guardado en borradores.
PS2: Podréis ver el Pensador de Rodin en la Plaza Nueva de Sevilla hasta el 7 Enero. Además, la Plaza está preciosa de noche con el alumbrado de Navidad