Ciudad de ausencias
Las dos últimas veces que fui a aquella ciudad no me esperaba nadie al bajar del tren. Y la estación estaba llena de gente, pero vacía de alguien. La megafonía sonaba a soledad y melancolía, a ausencias, a despedidas. A inexorable adiós, que no parecería más un hasta luego.
Y por sus calles paseó la soledad de mi mano.









imagina dijo
Me gusta pasear de tu mano por el blog....
Escribes muy bien porque sientes la emoción en todo tu ser...
Un saludo
Raúl
30 Abril 2007 | 12:23 PM