Huir y esconder ya sé que no es de valientes; es de coherentes
Dejé atrás un nombre que aun siento tan mío, una identidad, dejé atrás palabras de dudas, de miedos, de miradas ajenas, de felicidades también, y me refugié donde realmente pudiera ser. Dejé atrás pero no me deshice de ello. Sólo le dí otra forma.
Dejé atrás palabras ajenas que no puedo dejar nunca de mirar entre las sombras que no son tan oscuras, y no quiero, no quiero, porque duelen, porque sólo por existir duelen, tengan la forma que tengan, pero caigo en tentaciones prohibidas, como ya caí antes, como sólo puedo volver a caer con los ojos, aunque no me mires, aunque no mire yo, aunque quiera mirar pero no vea. Aunque quiera sentir y sólo recuerde.
Sólo pueden ser en pequeñas dosis, alguna vez, porque como una droga, como un veneno, más cantidad mataría, me mataría, que lo sé, que me conozco. Como una droga que te hace soñar por instantes, creerte el rey de los cielos y de los infiernos, enfrentarte a cualquier cosa que coherentemente ni se te hubiese ocurrido,volar con alas que luego te das cuenta que no tienes, y te caes y después miras desde abajo y desde tan lejos el cielo que rozaste con los dedos. Como alcohol que te emborracha y luego te hace sentir la maldita resaca. La resaca del alma.
Las dejé atrás metidas en un cajón. Y a veces lo abro, y salta la caja de Pandora. Pero no puedo dejar atrás así, simplemente, todo eso, porque también soy yo. Sólo puedo dejarlo escondido y basta. De miradas ajenas. De miradas que no sé ni más sabré si me siguen viendo. Si aun existo...






Oli dijo
siempre hay que dejar cosas atras para poder seguir adelante, es jodido, pero es ley de vida.
A veces nos acordamos de esas cosas, pero solo podemos hacer eso, por que las hemos dejado atrás, hemos decidido seguir adelante sin ellas.
Un beso!!!
15 Junio 2007 | 10:28 AM