Letras sangrantes
La noche le había lacerado el cuerpo. Había dejado grabadas en su piel letras como estigmas.
Cada beso que había dado al aire se escribió sangrante en su torso. Cada tacto que se había quedado sólo en deseo abrió una herida en su vientre. Cicatrices en forma de palabras surcaron sus muslos, sus brazos, por cada pensamiento que no debió haber sido, que no se debió haber escapado, que no debió marchar.
Despertó, y se vio tatuada con letras que dolían. Letras de color escarlata. Eran palabras de amor. Las tenía grabadas más allá del corazón.
Despertó y se vio por siempre tatuada con palabras de amor.
Había soñado con él.




jotatrujillo dijo
Las palabras pueden ser puñal y herida, pero las de amor siempre sirven para cauterizar, pueden ser apósitos de ternura que limpien las huellas de los estigmas del dolor no deseado.
Para todos los males deberían recetarse dosis de palabras de amor.
Precioso post, como todos los que haces mirándote hacia adentro.
Un beso.
12 Marzo 2008 | 12:15 PM