Vuelta número tropecientas
Cuando decía que me iba a ir de vacaciones no estaba pensando en desaparecer del mundo. Bueno, a veces sí lo he pensado, hacerlo por un tiempecito, pero sin llevarlo a la práctica. Aunque no era ahora ese el caso. Las rutinas me están comiendo, y he olvidado meter La Coctelera entre esas rutinas, muy mal por mi parte...
No sé, a veces pienso que hubo un punto, una chispa que saltó, que no tiene nada que ver con ésto, que hizo que me alejase un poquito del hecho de venir por aquí, de escribir con la asiduidad con la que lo solía hacer, con ese gusanillo que no me dejaba marcharme... Y muchas veces no tengo nada que decir, o tendría tantas cosas que decir que no sabría por dónde empezar, o muchas tonterías que contar, o grandes cosas que callar..., pero con tanto cariño como ha generado esta página, la gente que conocía gracias a ella, me es imposible prescindir de ella, y voy y vuelvo, y me marcho y vuelvo de nuevo.
Y ahora, precisamente ahora, que decidía tomar las riendas de mi tiempo libre, y no sólo aprovecharlo llenándolo de actividades, sino también de creatividad, que la echo de menos, ahora me surgen oportunidades en forma de imprevisto que truncan esos planes. Reestructuración del tiempo. A modificar planes y aspiraciones toca.
La oportunidad viene en forma de oposición, que estuve dudando de presentar solicitud o no, pero que al final decidí que no pierdo nada por echar papeles y luego ya se verá. Me vendrá bien para motivarme a estudiar, aunque no son las oposiciones a las que yo me hubiese presentado, porque son en la comunidad que trabajo actualemente, pero no en la que he encarrilado mi vida hace algo más de un año (donde vivo, donde está mi propia casa, donde está mi familia). Me las tomaré como un entrenamiento. Sin presiones, pero sin ceder. Porque si no, siempre encontraré alguna (para mí) buena excusa para no presentarme. Excusas al fin y al cabo (a veces pienso que me encuentro tantas buenas excusas porque no tengo motivación para presentarme, incluso llego a pensar si realmente quiero aprobarlas...)
En fin, que me pierdo por las ramas... Y es que ahora no era buen momento para escribir: llevo muchas horas de trabajo a las espaldas, estoy cansada, sin ganas de pensar, de escribir y releer, perezosa... Sólo quería decir que sigo viva. O algo así...






josejo dijo
hola...escucho el sonido de olas que golpean sobre los arrecifes de mi pecho
jejeje,bueno,no soy muy poeta,un saludo
25 Octubre 2009 | 11:04 PM